domingo, 21 de junio de 2009

MOLOGO DE LA MUERTE



Dévil mortal, no te asuste
mi obscuridad ni mi nombre,
en mi seno encuentra el hombre
un término á su pesar.
Yo compasiva le ofrezco
lejos del mundo un asilo,
donde á mi sombra tranquilo
para siempre duerme en paz.
Isla yo soy del reposo
en medio al mar de la vida,
el marinero allí olvida
la tormenta que pasó,
En mí convidan al sueño
aguas puras sin murmullos;
en mí se duerme al arrullo
de una brisa sin rumor.
Soy melancólico sauce
que su ramaje doliente
inclina sobre la frente
que arrugara el padecer.
Y duermeal hombre y sus sienes
con fresco jugo rocía
mientras el ala sombria
bate el olvido sobre el...
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